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viernes, 7 de marzo de 2008

UN GRAN PREMIO

Hoy recibí un gran premio: cuando salía esta mañana de unos de los centros médicos donde laboro fui inteceptado por una señora que alborozada y ruidosa me abrazó y me dio un beso en la mejilla, iba acompañada de un niño de 5 años de edad,-su único hijo- rubio, ojos azules y mirada dulce, que me miraba tan extrañado como yo de lo que estaba presenciando.Sucede y viene a ser que la señora, esbelta, delgada, con unos grandes ojos verdes , era la madre del bebé que en su nacimiento pesó nada más y nada menos que unos 340 gramos y !! sobrevivió !!. Está en el libro Guinnes de Records, según ella asegura y en la base de datos de la Facultad de Medicina de Iowa, ya que , a pesar de su bajo peso y de haber nacido con una 25 semanas de embarazo, era uno de los productos de un embarazo múltiple, -por fertilización in vitro-después que sus otros tres hermanos fallaran en el intento de sobrevivir. Yo fui el sonografista que le hice múltiples sonografías de seguimiento del caso, detecté en su momento el deceso de sus hermanos y decidí llamar de urgencias al gineco-obstetra cuando detecté que el último bebé con vida prácticamente no se movía y el riesgo de muerte era inminente. Lo recomendable era una cesárea de emergencia pero la señora se resistía a aceptarla, entre el gineco-obstetra y yo la convencimos de que lo aceptara como un mal menor, ya que las posibilidades de sobrevivir dentro del útero, eran casi nulas. Todo salió bien, el niño nació y pasó tres largos meses en cuidados intensivos neo-natales, donde era blanco de la atención de todo el personal del centro, de los periodistas y salieron reseñas en los diarios nacionales y algunas informaciones en la prensa televisiva internacional. Durante su estadía en Cuidados Intensivos , le practiqué por lo menos dos sonografías trans-fontanelares ( en cerebro ) para verificar que no tenía la tan temible hemorragia intra-craneal , la cual es frecuente en estos casos y que no había malformaciones de ningún otro tipo.Hay que resaltar la gran labor del pediatra neo-natólogo, excelente profesional, que hizo un trabajo arduo, durisímo y con resultados maravillosos.
La señora fue al centro para entregar una copia de un libro de cuentos que escribió el padre biológico del niño, con una dedicatoria especial para el equipo de médicos y enfermeras del centro donde ocurrió este maravilloso acontecimiento.
Para mí, me prometió volver otro día con un regalo personal, el cual traté de rechazar porque , sinceramente, no creo que ningún regalo sea más gratificante que ver al niño, hoy de cinco años, sano, de mirada inquisitiva e inteligente y como dice la madre muy, muy saludable, le dije que él era el mejor regalo,para ella y para mí, que contemplarlo era el mejor premio que podemos tener nosotros los médicos, ver , palpar lo maravilloso de un trabajo en equipo bien realizado, con gran sentido profesional y de responsabilidad colectiva.
Luego, ya en soledad, se me han salido las lagrimas de la emoción recibida durante este día, que, ya , pase lo que pase después, será un día maravilloso

6 comentarios:

  1. Es emocionante tu relato. Imagino que tendrás muchas más anécdotas buenas que seguramente compensaran las desagradables. Hasta en esto la vida combina yin y yang.
    Abrazo también emocionado.

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  2. Enhorabuena.
    Siempre, el trabajo bien hecho tiene su recompensa.

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  3. En algún lugar del planeta hoy 10 es el día del médico, quiero felicitarte por tu tarea y por tu sensibilidad. Un abrazo

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  4. Cargosa verdad? Pero te mereces un premio que dejo en mi blog para vos. Pasa a copiarlo. Besote

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  5. Gracias rosamaria....felicidades para tí

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