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jueves, 17 de abril de 2008

Niños prematuros

Hoy tenía planeado otro aporte para mi Blog, pero al leer esto que incluyo ( sin autorización , no creo que le importe al autor ), se me rompió la mente en dos, por un lado el deseo de ayudar al ser humano, y por el otro lado, la consecuencia que en ocasiones, sin querer, podemos provocar por ese intentar ayudar.

Cuando exploro las pacientes embarazadas, siempre, siempre, tengo que contestar las siguientes preguntas: Está bien? está completo?, No le falta un brazo o una pierna ?

Honestamente, no siempre estamos seguros cuando afirmamos que todo está bien , ! que más quisiéramos !, pero dentro de lo razonablemente conocido por nosotros, tratamos de responder casi siempre con una frase que más o menos dice: Hasta este momento y hasta donde podemos ver con la sonografía, todo está bien, a continuación agregamos: Podemos equivocarnos, no somos Dios, somos humanos.

Me uno al dolor de esta madre que sufre dolorosamente una situación que nadie ha querido. No habrá consuelo para ella. Lo sé. Pero no puedo hacer otra cosa.

Cuando encontramos una malformación, les aseguro, se me atragantan las palabras. No he encontrado aún la forma correcta de decir lo que pasa, lo digo como lo estoy sintiendo, con dolor, sabiendo que no se han inventado, ni se inventaran nunca, las palabras adecuadas para transmitir una noticia de tal magnitud

Jallite
Ver en el vinculo de abajo articulo reciente sobre los riegos de la prematuridad
Prematuridad

Niños prematuros

MONTSE SOLER ESCUDÉ - Balsareny, Barcelona - 17/04/2008

Es curioso que el reportaje sobre bebés prematuros del día 15 de abril en EL PAÍS acabe con la frase: "No se sabe realmente por qué ocurre" ya que será la que más oiréis a partir del nacimiento de vuestro hijo.

Hay otras frases muy utilizadas que también escucharéis continuamente: "No sabemos cómo evolucionará", "cada niño es diferente", "el cerebro es un gran desconocido", "hay que esperar", "pueden quedar algunas secuelas" y la tan temida: "Realmente, no lo sabemos" (esta última será la respuesta para casi todas las preguntas que haréis).

No conoceréis a ningún médico que os responda claramente qué vida le espera a vuestro hijo (porque no lo saben ni ellos). Pero a vosotros y a vuestro entorno os cambiarán la vida para siempre, sin vuelta atrás.

Y una sugerencia: por favor, visitad la sala de espera de neurología de un hospital infantil, porque allí es donde realmente veréis qué tipos de secuelas son las que pueden tener estos niños.

Preguntad, mirad, escuchad... y sabréis de miles de vidas marcadas por los "avances de la medicina", y conoceréis de primera mano el precio que hay que pagar por esos avances. Atreveros a ver la realidad. No la que habla de "bebés milagro", sino la del día a día de miles de padres esforzados, valientes y luchadores que son los que realmente tendrán que sacar adelante a estos hijos. Y éste es el verdadero milagro: poder seguir adelante "a pesar" de los avances de la medicina.

Si mi hijo pudiera hablar, creo que diría: "Me llamo Marc y tengo siete años. Fui prematuro y estoy vivo gracias a los avances médicos, aunque no sé si pensaron realmente en cómo sería el resto de mi vida".

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